Somos sensibles a las informaciones, alegrías, tristezas y sentimientos que nos comunican los demás porque oímos y vemos sus expresiones verbales, los gestos, el llanto, la expresión de la cara, el tono de voz, la cadencia y ritmo de los movimientos del cuerpo, la mirada, la proximidad o lejanía. Oímos, vemos y sentimos conductas de nuestro interlocutor, y éste las ve, oye y siente de nosotros. No podía ser de otra manera.
Si pusiéramos a nuestros interlocutores aislados de tal modo que no pudieran observar o sentir sus conductas, y ellos las nuestras, no podríamos llegar a comunicarnos. La comunicación no es posible sin el comportamiento. Nos comunicamos, pues, con el comportamiento. En éste podemos distinguir entre la comunicación verbal y la comunicación no verbal.

Comunicación verbal.
La mayoría de lo que transmitimos lo hacemos hablando. La comunicación verbal es usada para comunicar ideas o dar información, acerca de hechos personales o no, opiniones y actitudes, describir o expresar sentimientos, acuerdos o desacuerdos, hacer preguntas, dar o demandar información, razonar y argumentar. Las palabras que se utilizan dependen del tema de discusión, de la situación, del papel de los interlocutores en la situación y de los objetivos que se pretende alcanzar.
La comunicación verbal tiene como función servir de vehículo a los contenidos explícitos del mensaje, y lo único que se requiere para garantizar una comunicación efectiva es que sean realmente explícitos, es decir, que sean presentado de un modo descriptivo y operativo, y según un código común con el grupo de alumnos que tenemos.
Aunque se comprendan como elementos de la comunicación no verbal, algunos aspectos relacionados que debemos recordar son los siguientes:
- Controlar los términos que utilizas, debemos dar información sin llegar a ser “pedantes”.
- Revisa tu voz, quizás consideres necesario esforzarte un poco más, ya que puede ser que tengas un tono bajo o demasiado alto y tengas que introducir algunas mejoras para que lo que digas se escuche mejor.
- La velocidad del habla. Aunque nosotros nos escuchemos y nos entendamos perfectamente, puede ser que hablemos demasiado rápido para los alumnos, por tanto debemos adaptarnos en la medida de lo posibles.
- El tiempo. Si hablamos durante mucho tiempo podemos llegar a ser monótonos, es recomendable introducir preguntas a los alumnos, hacerles participar para que expresen sus conocimientos e intercambien ideas. Todos estos aspectos pueden influir en lo que intentas transmitir y en lo que interpretan los participantes, por eso es importante tenerlos en cuenta.
Comunicación no verbal.
Reducir el proceso de comunicación a la expresión y comprensión de mensajes verbales es como intentar comprender un anochecer estival sin presenciarlo: sin sus colores, sonidos y sin experimentar los sentimientos que sugiere. Las señales no verbales no sólo colorean el blanco y negro de un mensaje verbal sino que, muchas veces, lo transforman completamente o incluso lo mantienen en segundo plano.
Partiendo del párrafo anterior vemos que la conducta no verbal resulta imposible de ocultar. Tú puedes ocultar tus palabras, puedes decidir no hablar o no comunicarte verbalmente, sin embargo resulta imposible no enviar mensajes a través de tu rostro o de tu cuerpo.
La comunicación no verbal está comprendida por multitud de factores:
- La expresión facial. A través de la expresión de la cara podemos comunicar el grado de inclinación, comprensión, interés, el estado emocional. Es un feed-back muy efectivo (se dice si se está comprendiendo, acuerdo o desacuerdo).
- La mirada. Para expresar emociones, afiliación, deseo o aversión.
- La postura, el modo de cómo uno se sienta, permanece de pie o la forma de caminar. Revela el estado emocional de la persona, actitudes y sentimientos hacia sí mismo y hacia los otros.
- Los gestos con la manos. Enfatizan los mensajes verbales incluso a veces sustituyen la palabras cuando éstas son difíciles de utilizar.
- La proximidad espacial entre los interlocutores.
- El contacto físico. Expresa cordialidad o simpatía, o agresión.
- Las claves vocales: el tono, volumen, claridad, velocidad, el balbuceo y las muletillas, afectan al significado de lo que se dice.
- La apariencia personal: aseo, estilo de vestir, peinado...a veces matizan la comunicación verbal. En general podemos decir que la funciones de la comunicación no verbal pueden ser:
- Reforzar el mensaje verbal. Por ejemplo; si explicamos como funciona un molino podemos apoyarlo mediante el movimiento de las manos y brazos.
- Repetir el mensaje.
- Sustituirlo, lo hacemos cuando explicamos algo para lo que no recordamos la palabra adecuada, o cuando decimos a un alumno que se acerque para realizar una tarea.
- Mostrar actitudes del receptor y regular la comunicación. Con las señales no verbales mostramos interés o desinteres, agrado o disgusto por lo que dice una persona, le mostramos que es tu turno de palabra en el debate, le reforzamos para que continúe su exposición o la deje, etc.
Si pusiéramos a nuestros interlocutores aislados de tal modo que no pudieran observar o sentir sus conductas, y ellos las nuestras, no podríamos llegar a comunicarnos. La comunicación no es posible sin el comportamiento. Nos comunicamos, pues, con el comportamiento. En éste podemos distinguir entre la comunicación verbal y la comunicación no verbal.

Comunicación verbal.
La mayoría de lo que transmitimos lo hacemos hablando. La comunicación verbal es usada para comunicar ideas o dar información, acerca de hechos personales o no, opiniones y actitudes, describir o expresar sentimientos, acuerdos o desacuerdos, hacer preguntas, dar o demandar información, razonar y argumentar. Las palabras que se utilizan dependen del tema de discusión, de la situación, del papel de los interlocutores en la situación y de los objetivos que se pretende alcanzar.
La comunicación verbal tiene como función servir de vehículo a los contenidos explícitos del mensaje, y lo único que se requiere para garantizar una comunicación efectiva es que sean realmente explícitos, es decir, que sean presentado de un modo descriptivo y operativo, y según un código común con el grupo de alumnos que tenemos.
Aunque se comprendan como elementos de la comunicación no verbal, algunos aspectos relacionados que debemos recordar son los siguientes:
- Controlar los términos que utilizas, debemos dar información sin llegar a ser “pedantes”.
- Revisa tu voz, quizás consideres necesario esforzarte un poco más, ya que puede ser que tengas un tono bajo o demasiado alto y tengas que introducir algunas mejoras para que lo que digas se escuche mejor.
- La velocidad del habla. Aunque nosotros nos escuchemos y nos entendamos perfectamente, puede ser que hablemos demasiado rápido para los alumnos, por tanto debemos adaptarnos en la medida de lo posibles.
- El tiempo. Si hablamos durante mucho tiempo podemos llegar a ser monótonos, es recomendable introducir preguntas a los alumnos, hacerles participar para que expresen sus conocimientos e intercambien ideas. Todos estos aspectos pueden influir en lo que intentas transmitir y en lo que interpretan los participantes, por eso es importante tenerlos en cuenta.
Comunicación no verbal.
Reducir el proceso de comunicación a la expresión y comprensión de mensajes verbales es como intentar comprender un anochecer estival sin presenciarlo: sin sus colores, sonidos y sin experimentar los sentimientos que sugiere. Las señales no verbales no sólo colorean el blanco y negro de un mensaje verbal sino que, muchas veces, lo transforman completamente o incluso lo mantienen en segundo plano.
Partiendo del párrafo anterior vemos que la conducta no verbal resulta imposible de ocultar. Tú puedes ocultar tus palabras, puedes decidir no hablar o no comunicarte verbalmente, sin embargo resulta imposible no enviar mensajes a través de tu rostro o de tu cuerpo.
La comunicación no verbal está comprendida por multitud de factores:
- La expresión facial. A través de la expresión de la cara podemos comunicar el grado de inclinación, comprensión, interés, el estado emocional. Es un feed-back muy efectivo (se dice si se está comprendiendo, acuerdo o desacuerdo).
- La mirada. Para expresar emociones, afiliación, deseo o aversión.
- La postura, el modo de cómo uno se sienta, permanece de pie o la forma de caminar. Revela el estado emocional de la persona, actitudes y sentimientos hacia sí mismo y hacia los otros.
- Los gestos con la manos. Enfatizan los mensajes verbales incluso a veces sustituyen la palabras cuando éstas son difíciles de utilizar.
- La proximidad espacial entre los interlocutores.
- El contacto físico. Expresa cordialidad o simpatía, o agresión.
- Las claves vocales: el tono, volumen, claridad, velocidad, el balbuceo y las muletillas, afectan al significado de lo que se dice.
- La apariencia personal: aseo, estilo de vestir, peinado...a veces matizan la comunicación verbal. En general podemos decir que la funciones de la comunicación no verbal pueden ser:
- Reforzar el mensaje verbal. Por ejemplo; si explicamos como funciona un molino podemos apoyarlo mediante el movimiento de las manos y brazos.
- Repetir el mensaje.
- Sustituirlo, lo hacemos cuando explicamos algo para lo que no recordamos la palabra adecuada, o cuando decimos a un alumno que se acerque para realizar una tarea.
- Mostrar actitudes del receptor y regular la comunicación. Con las señales no verbales mostramos interés o desinteres, agrado o disgusto por lo que dice una persona, le mostramos que es tu turno de palabra en el debate, le reforzamos para que continúe su exposición o la deje, etc.


















































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